Roma, abril de 2026: Una Comisión Internacional se reunió en Roma para trabajar en la revisión de las Constituciones Generales de las Hermanas de la Orden de Santa Clara, también conocidas como clarisas.
Un trabajo de discernimiento para nuestro tiempo
Las Constituciones son el texto que regula la vida, la oración, la pobreza y la fraternidad de las comunidades clarisas en todo el mundo. Cada pocas décadas, la Orden lleva a cabo una revisión para releer la Regla de Santa Clara a la luz de los retos actuales, sin dejar de ser fiel al carisma franciscano del siglo XIII.
La Comisión reúne a hermanas procedentes de diferentes continentes. Su misión: escuchar a las comunidades, comprobar qué ayuda a vivir el Evangelio hoy en día y proponer un texto renovado para su aprobación por parte de la Santa Sede.
Una etapa marcada por la audiencia papal
En el marco de su labor, los miembros de la Comisión fueron recibidos por el Papa para presentarle los avances de su reflexión. El Ministro General de la Orden de los Hermanos Menores, fray Massimo Fusarelli, se había desplazado personalmente al lugar de trabajo para asegurarse de que la labor se desarrollara en el espíritu de comunión y obediencia que caracteriza a la Orden.
Entre las sesiones de trabajo, las hermanas destacan la calidad de la acogida en Roma: «Excelente compañía, un lugar magnífico, buena comida», confiesa una participante. El único pequeño inconveniente, comentado con humor, fue el calor en las salas de reuniones, ¡que daba ganas de «bajar el termostato»!
¿Por qué es importante?
Esta revisión no modifica la Regla de Santa Clara, pero ayuda a las 11 000 clarisas repartidas por 76 países a vivir esta Regla de forma viva. Entre la vida contemplativa, el silencio, el trabajo manual y la oración por la Iglesia y el mundo, las clarisas quieren unas Constituciones que respalden su vocación en pleno siglo XXI.
La nueva versión de las Constituciones se someterá a los capítulos generales de las distintas federaciones antes de su promulgación definitiva.
Hacerse fraile